Por Kito Carabajal
El siguiente paso fue la entrega por parte de las autoridades educacionales de algunos elementos y mobiliario: un libro de actas, una caja de tizas, una silla, una mesa de madera y un pizarrón con trípode pintado de color verde, elementos que debió retirar de un depósito cercano y enviar por vía ferroviaria a Las Tinajas. Como carecía de un medio de transporte atinó a dirigirse a la cercana Plaza Libertad y allí utilizar los servicios de un coche de plaza con tracción a sangre y así acercarlos hasta la estación del ferrocarril, no sin cierto recelo de que algún compueblano lo sorprendiera en tan insólito menester. Ya con la lógica alegría de que las cosas se iban dando el flamante Director viajó a Quimilí para de allí planear la forma de llegar a su destino de trabajo. Por interpósita persona trabó contacto con los sacerdotes de Weisburd, ambos de origen italiano, padres Mario Lesti y Paris Maponi, quienes debían visitar la zona y no tenían inconveniente en acercarlo hasta el lugar. Los curitas se movilizaban en un jeep con capota de lona y llegado el momento, con un solo bolso conteniendo una muda de ropa el docente encaró el viaje a la tierra prometida junto a los dicharacheros religiosos quienes hacían gala de un exultante buen humor propio de su raza. Recorridos los kilómetros de camino tortuoso ya transitados con anterioridad a bordo de El Trébol se llegó hasta el punto donde el humilde cartel de chapa anunciaba que el Paraje Catamarca esperaba al maestro con los brazos abiertos. La corta distancia fue recorrida en medio de chanzas porque un reguero de pintura al agua le daba una pincelada de color celeste al camino de huella, después se supo la razón: un referente transportó la pintura en el portaquipaje de una bicicleta sin advertir la rotura de la bolsa. Así, en una mañana muy fría, de finales de otoño arribaron a la casa de la familia Montenegro, a cuyo frente distante, unos 200 metros, se levantaban dos piezas de ladrillo, calzados en barro con techo de madera, pasto y tierra, con solo aberturas como puertas y piso de ladrillos. Una cerca de alambre cerraba el predio. La que sería sede fundacional de la Escuela No 288.
martes, 28 de abril de 2026
COMO QUIEN NO QUIERE LA COSA
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